Publicado en Aprendizaje Basado en Proyectos ABP

El centro como ecosistema

Un centro educativo es un ecosistema. Como tal, se caracteriza porque un conjunto de personas conviven en un mismo hábitat y mantienen una relación de interdependencia. Las decisiones y acciones de cualquiera de los miembros de este ecosistema influye y tiene consecuencias en el reto de los habitantes del ecosistema o en su hábitat.

Vídeo creado para el MOOC sobre ABP del INTEF, 2014.

El concepto PMV, Proyecto Mínimo Viable, tratado en el vídeo es particularmente interesante a la hora de diseñar un proyecto. Un PMV recoge las claves fundamentales de tu proyecto para ser mostrado a compañeros y compañeras que puedan estar potencialmente interesados en tu idea. Su objetivo es abrir la iniciativa a la comunidad para obtener cooperación en forma de comentarios, apoyos que mejoren su diseño o incluso, si nos interesara, colaboración para el desarrollo del proyecto.

El PMV es parte de una estrategia más amplia de diseño de proyectos. El ciclo comienza por la generación de ideas (lo que hemos hecho en el bloques 1 y 2), continúa por el prototipado de proyectos (bloque 3), que conduce a la presentación del PMV para la toma de datos a partir de la relación con los agentes interesados, el análisis y el aprendizaje en relación con el interés que suscita el proyecto y su viabilidad (bloque 4). Es decir, diseñamos prototipos y ofrecemos nuestro “proyecto mínimo viable” a  agentes potencialmente interesados (alumnos, claustro, familias, entorno del centro, otros compañeros en Internet) para que su retroalimentación nos diga si finalmente estarán interesados en tomar parte en él. Esa idea que en nuestra cabeza sonaba tan interesante, quizás al exponérsela a otros reciba críticas, propuestas de mejora, o quien sabe, un gran apoyo que nos anime a arrancar ya.

En realidad, la clave para que tu PMV sea un éxito es recordar que hoy cualquier proyecto debe ser una experiencia social en la cual no sólo animes a tu alumnado a participar en la conversación en la red sino que tú también puedes beneficiarte de abrir tus proyectos al resto de la comunidad.

En cualquier caso, el PMV no es más que una estrategia que permite introducir el ABP en nuestro centro. La decisión de adoptar un enfoque educativo de aprendizaje basado en proyectos tiene consecuencias dentro del ecosistema y se basa, a su vez, en las actuaciones y las decisiones de otros miembros del ecosistema. Tener este principio de la interdependencia claro desde el principio es fundamental no sólo para ser eficaces en el trabajo sino también para poder afrontar los problemas y las dificultades cuando aparezcan (y siempre aparecen algunas).

En este sentido y de manera general, un centro educativo que tenga una trayectoria de diálogo y negociación está mejor preparado para cualquier proceso de transformación y mejora que un centro que no tenga este historial. Para ello la labor del equipo de dirección es fundamental pues del equipo depende en buena medida que exista una atmósfera colaborativa y una gestión democrática y dialogante de los problemas.

En el siguiente vídeo puedes ver a David Mota, jefe de estudios del centro donde se desarrolló el Proyecto FGL, reflexionando y valorando el proyecto; sus palabras pueden servir de ejemplificación de esta idea del centro como ecosistema al servicio de un proyecto de aprendizaje:

 

Vídeo (YouTube) – Jefe de estudios (Leer.es) – (02:13)

La gestión de proyectos de aprendizaje en el centro escolar

Todo empeño complejo requiere algún tipo de planificación para culminarlo con éxito. El Aprendizaje basado en Proyectos implica muchas actividades realizadas por mucha gente a lo largo de mucho tiempo y, por tanto, la planificación es una necesidad para que todo funcione correctamente.

 

Para gestionar los proyectos podríamos distinguir las siguientes fases:

  • Actividades de Inicio del Proyecto
    • Establecimiento de objetivos, retos, productos y evaluación
    • Búsqueda de apoyos y recursos
    • Planificación del proyecto
  • Actividades de Desarrollo del Proyecto
    • Implementación
    • Seguimiento
  • Actividades de Finalización del Proyecto
    • Cierre del Proyecto
    • Registro
    • Difusión

Actividades de Inicio del Proyecto

Una buena preparación previa del proyecto representa una alta probabilidad de éxito y hay tres cuestiones fundamentales previas a la puesta en marcha del proyecto: pre-diseño, búsqueda de apoyos y recursos y planificación.

 

La primera cuestión es el pre-diseño del proyecto:

  • Los objetivos del proyecto, tomados de aquellas materias o áreas de conocimiento implicadas en el proyecto
  • El reto, la pregunta o el problema a resolver
  • El producto final que se espera obtener
  • Los criterios y mecanismos de evaluación posibles.

Como ya dijimos en el primer módulo, partir para esta primera fase de los criterios de evaluación de las materias o áreas implicadas abre la vía no sólo a la manera de relacionar el proyecto con el currículo sino también a cómo vincular las distintas materias del currículo escolar.

Este trabajo, analítico y creativo, puede ser realizado de manera sucinta por la persona que coordine el proyecto o puede ser desarrollado, preferentemente, por el equipo de trabajo que vaya a desarrollar el proyecto. En todo caso, en esta primera fase el resultado de esta actividad debe ser recogido en un documento mínimo que pueda ser presentado al equipo directivo, al claustro, al alumnado o a otros agentes externos pues este documento es el eje de la búsqueda de apoyos y recursos.

Contar con los apoyos necesarios en el equipo directivo, el claustro, el alumnado, las familias y la comunidad es importante para el desarrollo de un proyecto. No es infrecuente que los proyectos requieran la revisión de los horarios de manera puntual (labor del equipo directivo), la cooperación de estudiantes de cursos superiores o inferiores (con ayuda de compañeros y compañeras del claustro), la obtención de permiso para salidas (familias) o recursos financieros para la compra de material o para sufragar gastos asociados al proyecto (comunidad y agentes externos). Por todo ello, el pre-diseño del proyecto se convierte en un plan de actuación que se puede mostrar para encontrar apoyos y recursos antes de decidir si el proyecto es factible o no.

Si finalmente contamos con los apoyos necesarios, entonces podemos realizar la planificación detallada del proyecto. Esta planificación implica que se deben establecer:

  • los objetivos del proyecto de aprendizaje,
  • la secuencia de actividades que realizarán los estudiantes,
  • las tareas a realizar por parte del profesorado para desarrollar el proyecto,
  • los productos parciales y el producto final del proyecto,
  • el calendario de hitos,
  • el listado de recursos,
  • los criterios, mecanismos e instrumentos de evaluación,
  • la propuesta de difusión.

De todos estos puntos, hay dos aspectos que exigen un comentario más detallado: las tareas del profesorado y el calendario de hitos.

En primer lugar, no se deben confundir la secuencia de actividades para los estudiantes y el listado de tareas del profesorado. Si queremos que los estudiantes lean biografías de mujeres científicas, antes es necesario o bien que el profesorado localice esas biografías o, mejor aun, crear una actividad de búsqueda de información en Internet. En todo caso, es interesante organizar el trabajo del profesorado con una tabla como la siguiente:

Fase del proyecto  Tarea Productos Participantes Persona responsable
¿En qué momento del proyecto debe el profesorado realizar la tarea? ¿Cuál es la tarea a realizar por el profesorado? ¿Qué producto se espera como resultado de la tarea? ¿Quiénes deben realizar la tarea? ¿Quién coordina la realización de esta tarea?
Por ejemplo: Fase de búsqueda de información en el proyecto “Granada en la Historia” Diseñar una caza del tesoro que permita al alumnado localizar y leer información sobre el tema del proyecto. Caza del tesoro disponible on-line Profesorado de Ciencia Sociales con el apoyo de profesorado de Lengua castellana y Lenguas extranjeras Coordinador TIC del Centro

Por último, una sencilla manera de realizar el seguimiento del proyecto una vez que esté funcionando y de garantizar el éxito del mismo y del estudiante que participe en él es crear un calendario de hitos. En realidad, un calendario de hitos supone simplemente dejar muy claro al alumnado desde el principio cuáles son los productos parciales del proyecto y cuándo deben estar finalizados (y cómo serán evaluados). De esta forma el alumnado podrá ir obteniendo resultados parciales que conducirán a la elaboración de un producto final de calidad. Apostamos así por garantizar el éxito de todo el alumnado a través de pequeños logros graduales.

Actividades de Desarrollo del Proyecto

Planificado el proyecto, llega el momento de ponerlo en funcionamiento.

 

La implementación del proyecto implica el desarrollo de la secuencia de actividades a realizar por el alumnado. En esta fase, además de cumplir con las tareas del profesorado que fueron planificadas anteriormente, el grupo de trabajo debe tener siempre presente la importancia de documentar el proyecto. Obteniendo los permisos oportunos, es interesante fotografiar y grabar en vídeo el trabajo del alumnado, independientemente de que el alumnado tenga que archivar en su portafolios aquellos elementos que hayan sido previstos en la planificación. Así mismo, utilizar mecanismos de registro anecdótico de incidentes puede contribuir a la comprensión del desarrollo del proyecto (y a su éxito final).

Por otro lado, gestionar el desarrollo de un proyecto significa mantener un equilibrio razonable entre seguir el plan establecido y dar respuesta a las incidencias en el desarrollo. No es infrecuente que haya que reajustar el proyecto por razones inevitables y en ese momento es importante tener flexibilidad, imaginación y capacidad para dialogar y negociar. En todo caso, los posibles ajustes que se hagan en el proyecto no deben suponer un compromiso para sus ejes fundamentales: objetivos y criterios de evaluación marcan el camino a seguir a lo largo del proyecto.

Precisamente el seguimiento del proyecto permite ir tomando el pulso a su desarrollo. A través de reuniones periódicas los participantes en el proyecto valoran si se está cumpliendo la planificación, si se están alcanzando los hitos y si ha surgido o se prevé alguna dificultad. Así, por ejemplo, en el siguiente vídeo del Proyecto FGL puedes ver la reflexión de los estudiantes participantes en relación con el seguimiento que se hizo del proyecto a través de evaluaciones diarias por medio de diarios de aprendizaje:

 

La evaluación diaria: https://www.youtube.com/watch?v=PMJ6nAdQkRQ

Actividades de Finalización del Proyecto

Acaba el proyecto y llega el momento de cerrarlo adecuadamente. Para ello se plantean una secuencia en tres fases: cierre, registro y difusión.

 

El cierre del proyecto implica tres cuestiones diferenciadas: en primer lugar, la evaluación del aprendizaje del alumnado; en segundo lugar, la evaluación del proyecto; y, en tercer lugar, la celebración del final del trabajo. Evidentemente las dos evaluaciones a realizar deben haber sido previstas desde el principio del proyecto y llega ahora el momento de recapitular, analizar tanto el proceso como el producto y valorar si se han cumplido los objetivos. A modo de ejemplo, en los dos vídeos siguientes puedes ver la valoración de dos de los docentes implicados en el Proyecto FGL. En primer lugar, podemos ver a la profesora Clara Benítez, del departamento de Lengua Castellana y Literatura, que valora no sólo el desarrollo del proyecto sino cómo éste ha contribuido a que los estudiantes conozcan en profundidad la vida y la obra de Federico García Lorca:

 

Vídeo (YouTube) – Prof. Lengua y Literatura (Leer.es) – (07:38)

Y en segundo lugar podemos ver al profesor Juan Antonio Álvarez, del departamento de Ciencias Sociales, Geografía e Historia, que hace una interesante reflexión sobre el valor del Aprendizaje basado en Proyectos:

 

Vídeo (YouTube) – Prof. Historia y Geografía (Leer.es) – (05:59)

Por último, acabar el proyecto con una celebración permite afianzar lazos para el siguiente reto y entender que aprender es una actividad gozosa en la cual también podemos disfrutar.

Tras el cierre (o en paralelo) comienzan dos fases importantes. El registro del proyecto consiste en archivar toda la documentación que se haya generado en el transcurso del proyecto: planes y programaciones, diseño de actividades, fichas de trabajo, grabaciones y fotografías, evidencias del producto final, etc. Este registro permite no sólo profundizar en la evaluación del proyecto sino también poder replicarlo en cursos sucesivos o en diferentes etapas o niveles.

Para la inclusión del nuevo material en el histórico de proyectos del centro es interesante establecer algunos datos fundamentales en una ficha de proyecto: título del proyecto, breve descripción con mención explícita del producto final, materias implicadas, nombre del profesorado, secuencia de actividades, incidencias y valoración general del proyecto.

Por último, tras todo el esfuerzo realizado, aún queda una última responsabilidad del proyecto: su difusión. Un proyecto no es una aventura discreta. Tenemos la obligación de dar difusión a nuestros proyectos y esta obligación la hemos asumido ante cuatro colectivos importantes: nuestro alumnado, nuestro profesorado, la comunidad profesional y, por supuesto, nosotras y nosotros mismos.

¿Por qué es necesario difundir el proyecto?

¿Qué ventajas reporta difundir el proyecto?¿Cómo podemos hacerlo?¿Cómo lo has hecho tú en los proyectos que has realizado anteriormente?

Tenemos la responsabilidad de difundir nuestro proyecto porque esto beneficia a:

  • nuestro alumnado, que se motivará para retos futuros al ver que realmente damos importancia al proyecto y su trabajo;
  • las familias, que pueden conocer de primera mano el trabajo que se hace en el centro con sus hijos e hijas;
  • el profesorado del centro, que refuerza su capacidad profesional para afrontar retos importantes y cuyo estatus mejora como consecuencia de haber participado en el proyecto que ahora se da a conocer;
  • el centro educativo, cuyo nombre se asocia a un proyecto exitoso y le puede permitir encontrar apoyos y recursos para objetivos posteriores;
  • toda la comunidad educativa, que aprende de nuestro proyecto, incorporándolo al acervo común con la posibilidad de replicarlo o adaptarlo a la idiosincrasia de cada centro educativo.

Aunque  los medios de comunicación locales siguen siendo una vía insustituible para la difusión de los proyectos realizados por un centro educativo, para difundirlo hoy tenemos en la Red el espacio ideal. Crear una web del proyecto con todos los materiales y las evidencias y difundir la web a través de las redes sociales es un primer paso interesante; mira qué vivo está el hashtag #ABP en Twitter:

Puedes también escribir sobre ella en blogs o sitios especializados, lo cual permite darlo a conocer a un amplio foro de profesionales y personas interesadas en la educación. Existen, por ejemplo, grupos muy interesantes en las redes sociales donde puedes compartir tu trabajo y difundir vuestro proyecto. Un ejemplo es Proyéctate:

Por último, tampoco deberíamos olvidar presentar nuestro proyecto a algún premio educativo para poder tener así una valoración (e incluso un reconocimiento) externo. La Red de Buenas PrácTICas 2.0 es un buen ejemplo de reconocimiento de proyectos de aprendizaje y los Premios Europeos eTwinning son uno de los muchos premios donde puedes presentar tu proyecto.

El PLE al servicio del AbP

La gestión de proyectos de aprendizaje se ve reforzada si se dispone de un PLE rico y variado. Pero, ¿tienes claro qué es un PLE?

Para comprender la importancia hoy de tu PLE para la gestión de proyectos de aprendizaje te animamos a que visites, entre otros, el Curso para la gestión de tareas y proyectos de Víctor Cuevas para Aulablog. En este curso Víctor Cuevas parte de los principios del GTD y desarrolla un interesante listado de elementos que podrían conformar un PLE adecuado para el Aprendizaje basado en Proyectos:

Por otro lado, también existen herramientas específicas para la gestión de proyectos y de Aprendizaje basado en Proyectos, muchas de ellas abiertas y gratuitas. En la caja de herramientas del curso puedes ver multitud de herramientas online y gratuitas para la gestión de proyectos, échale un vistazo.

En todo caso, cada profesional debe encontrar aquellos recursos que le permitan realizar su trabajo con más eficacia así que esperamos poder conocer bien pronto cómo has configurado tu propio PLE

 

Álvarez, D. 2012. Los PLE son para el verano. Disponible en e-aprendizaje.es.

Gestión de proyectos (en el sentido empresarial del término). Disponible en Wikilibros.

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Autor:

Buscando la sal de la vida desde 1982. Y tú ¿La has encontrado hoy? En unos ratos soy profesora y en otros sigo siendo feliz :)

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